martes, 11 de marzo de 2014

Conmoción de censura



Una conmoción de censura en Navarra contra la corrupción manifiesta del brazo incorrupto de santa Barcina. Al fin la guinda del pastel que le encarara literalmente aquel audaz terrorista del azúcar, convenientemente crucificado. 
Pero, en los extraños códigos que llueven del cielo al desierto, la moción se asimilaría a colaboración con banda armada, que no de innegables argumentos políticos y datos decisivos de cilicio sino de ese famoso arsenal embalado y precintado para el club de la comedia. La democracia se ha salvado en Navarra de nuevo por obra de Dios, con la bendición pusilánime y cálculo erróneo del partido mayoritario de la oposición. Que no se opone a autofustigarse con esos mismos códigos arcanos, que carga su propio madero a lo más alto de la impostura tribal, entre vítores de maitines y para mayor gloria del club de nuestra tragedia. 
La democracia se ha salvado, viva la democracia.   












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